Por tradición se estima las güirilas hechas en el norte de Nicaragua como las superiores del territorio, no obstante, ciertos pobladores de dicha región se trasladaron a Managua para comercializar el platillo típico, ciertos de ellos se situaron en la avenida Bolívar de la ciudad más importante, para venderlas al equivalente aproximado de un dólar.

La güirila se elabora con un maíz tierno; el maíz tierno lo pelan, desgranan y se lleva al molino, se muele y ya de allí elaboran las güirilas.

A diferencia de la tortilla común, la gürila se sabe envuelta en hojas de plátanos y los granos de maíz no necesitan cocción previa al ser llevados al molino, no obstante, cómodo del comensal se puede cambiar el proceso y ciertos añaden leche a la masa para llevar a cabo este platillo cuya venta crea ingresos a muchas familias del territorio.

El nicaragüense innova, por esa razón, se ve güirilas rellenas de pollo, carne de res y cerdo; es un platillo bastante típico ya que no hay otro. En los domicilios, los abuelos continuamente solicitan una güirila con cuajadita o solo con crema y lo acompañan con un café. Ellos son lo cual más gozan en la tarde. SE convirtió en una costumbre a partir de sus antepasados.